"La paciencia es la más heroica de las virtudes, precisamente porque carece de toda apariencia de heroísmo" LEOPARDI, Giacomo
¿Quien no ha soñado alguna vez con ser un héroe o incluso un superhéroe? Yo creo que más de alguno.
Pues bien, no hace falta salir a las calles a buscar ladrones, ni a tratar de salvar señoritas en peligro de villanos desquiciados. No es necesario trepar muros, poder volar, destrozar cabezas a golpes y patadas voladoras, ni mucho menos tener superpoderes ni alguna habilidad especial que nos haga distintos del resto. Mucho menos es necesario andar enmascarado para ocultar el rostro o tener una identidad secreta que nos proteja en la vida cotidiana. Lo único que hace falta, es algo demasiado simple, algo que todos podemos lograr y que muchas veces olvidamos, ser un poquito más pacientes.
Vivimos en un mundo tan acelerado, donde todo tiene que hacerse de forma inmediata, donde nadie es capaz de esperar un poco, donde es tan difícil darse un minuto para refleccionar... Vivimos en la sociedad del consumismo y del stress; en la sociedad de la comida rápida y de los problemas mentales. A veces creo que hace falta un poco darse un poco mas de tiempo para pensar mejor las cosas. Tener un poco más de paciencia.
¿Acaso es necesario andar atropellando a todo el mundo para que resulten las cosas? ¿Es necesario tirar la caballería encima para que te respeten? Más de alguna vez he visto algunos conductores que le tocan desesperadamente la bocina al vehículo que va delante, pero lo más curioso es que lo hacen sabiendo que la luz esta en roja y que es imposible avanzar sin infringir alguna ley de tránsito. Cuantas veces no hemos visto gente que se queja de lo estresante que es esta ciudad y que cuando va por la calle, parece que tuviera las mismas anteojeras que usan los caballos, pues no miran para el lado y cuando chocan con alguien ni siquiera son capaces de decir perdón.
Cuando leí la cita que puse hoy día, le encontre un significado muy profundo. Cuantos héroes anónimos y sin capa existen en este mundo que muchos consideramos tan injusto, que con una simple virtud como la paciencia, pueden hacer de un día que para muchos es insoportable un día tan especial. No necesitan insultar a nadie para hacerse respetar; no necesitan empujar sino esperar un poquito en la cola del supermercado porque saben que igual los van a atender; no necesitan insultar al chofer de la micro para que conduzca más rapido sino que disfrutan con el paisaje que les ofrece la ciudad. Respetan el espacio del otro. Pueden darse el lujo de caminar y apreciar los detalles de las calles y los rostros de la gente que le rodea. Lo más curioso es que conviven con nosotros y en el mismo espacio y aún asi son tan felices como cualquier persona que vive en lugares mas gratos.
En verdad en un mundo como en el que vivimos, actuar así requiere un poco de heroismo, sobre todo porque nadie lo va a reconocer. Algunos optan por responder de la misma forma violenta y acelerada en que te trata el sistema. Otros optan por huir de la ciudad y vivir en lugares más tranquilos. Otros sin embargo, optan por la paciencia. Optan por contar hasta 10 antes de actuar precipitadamente. Imagínense como sería este mundo si todos fueramos capaces de hacer lo mismo, de respirar un poco más profundo, pensar un poco más y despues actuar con tranquilidad.
¿Cuántos de nosotros seremos capaces de contar hasta 10?
Pues bien, no hace falta salir a las calles a buscar ladrones, ni a tratar de salvar señoritas en peligro de villanos desquiciados. No es necesario trepar muros, poder volar, destrozar cabezas a golpes y patadas voladoras, ni mucho menos tener superpoderes ni alguna habilidad especial que nos haga distintos del resto. Mucho menos es necesario andar enmascarado para ocultar el rostro o tener una identidad secreta que nos proteja en la vida cotidiana. Lo único que hace falta, es algo demasiado simple, algo que todos podemos lograr y que muchas veces olvidamos, ser un poquito más pacientes.
Vivimos en un mundo tan acelerado, donde todo tiene que hacerse de forma inmediata, donde nadie es capaz de esperar un poco, donde es tan difícil darse un minuto para refleccionar... Vivimos en la sociedad del consumismo y del stress; en la sociedad de la comida rápida y de los problemas mentales. A veces creo que hace falta un poco darse un poco mas de tiempo para pensar mejor las cosas. Tener un poco más de paciencia.
¿Acaso es necesario andar atropellando a todo el mundo para que resulten las cosas? ¿Es necesario tirar la caballería encima para que te respeten? Más de alguna vez he visto algunos conductores que le tocan desesperadamente la bocina al vehículo que va delante, pero lo más curioso es que lo hacen sabiendo que la luz esta en roja y que es imposible avanzar sin infringir alguna ley de tránsito. Cuantas veces no hemos visto gente que se queja de lo estresante que es esta ciudad y que cuando va por la calle, parece que tuviera las mismas anteojeras que usan los caballos, pues no miran para el lado y cuando chocan con alguien ni siquiera son capaces de decir perdón.
Cuando leí la cita que puse hoy día, le encontre un significado muy profundo. Cuantos héroes anónimos y sin capa existen en este mundo que muchos consideramos tan injusto, que con una simple virtud como la paciencia, pueden hacer de un día que para muchos es insoportable un día tan especial. No necesitan insultar a nadie para hacerse respetar; no necesitan empujar sino esperar un poquito en la cola del supermercado porque saben que igual los van a atender; no necesitan insultar al chofer de la micro para que conduzca más rapido sino que disfrutan con el paisaje que les ofrece la ciudad. Respetan el espacio del otro. Pueden darse el lujo de caminar y apreciar los detalles de las calles y los rostros de la gente que le rodea. Lo más curioso es que conviven con nosotros y en el mismo espacio y aún asi son tan felices como cualquier persona que vive en lugares mas gratos.
En verdad en un mundo como en el que vivimos, actuar así requiere un poco de heroismo, sobre todo porque nadie lo va a reconocer. Algunos optan por responder de la misma forma violenta y acelerada en que te trata el sistema. Otros optan por huir de la ciudad y vivir en lugares más tranquilos. Otros sin embargo, optan por la paciencia. Optan por contar hasta 10 antes de actuar precipitadamente. Imagínense como sería este mundo si todos fueramos capaces de hacer lo mismo, de respirar un poco más profundo, pensar un poco más y despues actuar con tranquilidad.
¿Cuántos de nosotros seremos capaces de contar hasta 10?
